La IA ‘asustó’ al gobierno de Estados Unidos

Ante el riesgo que podrían representan para la seguridad, el gobierno de EE.UU. revisará los nuevos modelos de IA antes de que lleguen al mercado, según un artículo de Bloomberg publicado este martes 5 de mayo. Al parecer, la inteligencia artificial dejó de ser vista únicamente como una herramienta de productividad. Estados Unidos, el país más poderoso del mundo, en adelante tratará esta tecnología como una posible cuestión de seguridad nacional.

De acuerdo con Bloomberg, Google, Microsoft y xAI (esta última es una empresa de Elon Musk) acordaron otorgar acceso a sus modelos de IA, antes de su lanzamiento público, al Centro de Estándares e Innovación de IA (CAISI), una entidad del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

El diario estadounidense The New York Times explicó que esto representa “un giro radical en la postura de la administración Trump respecto a la IA”. Ese periódico explicó que “desde su regreso al cargo el año pasado, Trump ha sido un firme defensor de esta tecnología, a la que considera vital para ganar la contienda geopolítica contra China. Entre otras medidas, revocó rápidamente un proceso regulatorio de la administración Biden que exigía a los desarrolladores de IA la realización de evaluaciones de seguridad e informar sobre modelos de IA con posibles aplicaciones militares”.

Las pruebas y revisiones que realizará el gobierno estadounidense buscan determinar si los nuevos modelos de IA que se están desarrollando podrían facilitar ciberataques, vulnerar infraestructura crítica o ser utilizados para desarrollar herramientas ofensivas de gran escala.

Este cambio en la postura del gobierno del presidente Donald Trump tiene mucho que ver con un modelo de IA llamado Claude Mythos. A comienzos de abril, la empresa Anthropic anunció que su nuevo modelo no se lanzaría al público porque su enorme poder podría facilitar la realización de ciberataques a gran escala.

Una información reciente del diario The Wall Street Journal reveló que eso alarmó al vicepresidente estadounidense JD Vance. Según ese diario, en una llamada, Vance les dijo a los líderes de las principales empresas de IA que “los nuevos modelos de IA, como Mythos de Anthropic, capaces de encontrar vulnerabilidades de software por sí solos, amenazaban con perturbar bancos, hospitales y plantas de tratamiento de agua en pequeñas ciudades al iniciar ciberataques que los gobiernos locales no estaban preparados para afrontar”.

Aunque Mythos no es por ahora un modelo público, el episodio intensificó el debate sobre hasta qué punto la IA podría convertirse en un riesgo estratégico.

La preocupación no implica necesariamente que estos sistemas sean incontrolables o que puedan generar escenarios apocalípticos. El temor está relacionado con algo más concreto: la posibilidad de que herramientas extremadamente sofisticadas reduzcan las barreras técnicas para ejecutar ciberataques o automatizar tareas que antes requerían grandes equipos de hackers especializados.

Esto produjo un cambio de postura en Silicon Valley, donde hasta hace poco predominaba la idea de avanzar rápidamente y regular después. Y esto muestra que la inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa en la cual esa tecnología empieza a ser vista como infraestructura crítica que debe ser vigilada y regulada.

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